Retos que nos plantea ser estudiante en línea en la UnADM. Resumen

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Retos que nos plantea ser estudiante en línea en la UnADM

Estamos en un momento histórico donde la sociedad cambia de manera vertiginosa. Hemos transitado de la sociedad industrial a la sociedad de la información, primero, del conocimiento, después.

El estudiante en el nuevo entorno virtual adquiere competencias para el aprendizaje autónomo, a través de líneas que demandan su reflexión y creatividad, donde el aprendizaje colaborativo es fundamental, pues se trata de aprender del otro y con el otro, por lo que se requiere cooperación, tolerancia y respeto, pero, sobre todo, implicación que lleve a desarrollar actitudes proactivas y autónomas.

El entorno virtual demanda que el estudiante pueda gestionar su aprendizaje.
El docente brinda apoyo y orienta, motiva y anima, modera y es guía durante todo el proceso, valorar y da seguimiento al logro de objetivos y competencias, interpela para provocar y elevar el nivel de discusión en el grupo; contribuye a la resolución de dudas y convierte en áreas de oportunidad las situaciones de aprendizaje.

El aprendizaje en esta modalidad de estudios se lleva cabo en un ambiente virtual, el cual incorpora el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la denominada era de la información, caracterizada por extender el conocimiento humano a lo largo y ancho del planeta a la velocidad de la luz.

Bajo esta modalidad, el proceso educativo se enfoca más al aprendizaje que a la enseñanza, incorporando actividades y experiencias estimulantes para la autogestión y la colaboración. La participación del estudiante se distingue por aprender de manera independiente, ya que tiene a su disposición un conjunto de elementos que le permiten contar con tutoriales e información para el autoaprendizaje y no depende del docente para tener acceso a ello.

El estudiante en línea no está sujeto a espacios físicos con horarios rígidos, la flexibilidad da paso a la autorregulación; lo que implica que él determine: dónde, cómo, cuándo, y cuánto estudia, otorgándole un papel protagónico dentro del proceso educativo.

“La educación a distancia se basa en un diálogo didáctico mediado entre docentes de una institución y los estudiantes que, ubicados en espacio diferente al de aquellos, aprenden de forma independiente o grupal”.

Actitud proactiva. Un estudiante en línea dispone de un amplio margen de libertad y autonomía, que le permitirá tomar decisiones respecto a su aprendizaje y desempeño, sin perder de vista el objetivo planteado.

Compromiso con el aprendizaje. El estudiante en línea es responsable de su aprendizaje, pues se convierte en un agente activo y autogestor del mismo.

Conciencia de las actitudes, destrezas, habilidades y estrategias propias. El estudiante en línea debe aprender a aprender; para lo cual tendrá que generar y potencializar estrategias que le faciliten la recepción y el análisis de la información en cualquier momento, en cualquier lugar, de cualquier forma y al ritmo que decida.

Actitud para trabajar en entornos colaborativos. El estudiante en línea tiene la oportunidad de conocer a diferentes personas, lugares, estrategias de estudio e historias de vida de las cuales puede aprender. El aprendizaje entre pares enriquece el propio proceso cognitivo.
Metas propias. Establecer metas y buscar alternativas de solución en caso de tener inconvenientes. En esta modalidad los límites los pone uno mismo.

Aprendizaje autónomo y autogestivo. Debemos generar destrezas relacionadas con la comunicación, la búsqueda, la selección, la producción, la difusión de la información y el conocimiento.

Dejar atrás el aprendizaje dirigido. En esta modalidad tenemos que aprender a ser autogestivos, autocríticos y reflexivos. La decisión respecto a nuestro aprendizaje y desempeño, depende primordialmente de nosotros y de cómo administremos el tiempo.
Adoptar una actitud crítica y creativa frente a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Cuestionar, replantear, investigar e idear nuevas formas de descubrir, con el impulso de seguir explorando y generar la oportunidad para obtener más conocimientos.
Evitemos tan sólo memorizar y repetir. Hoy en día es muy importante analizar y procesar la información para apropiarnos del conocimiento y proyectar nuestro saber.

Adaptarse al trabajo en un entorno cambiante, valiéndose de la creatividad, la comunicación, la colaboración y la resolución de problemas.

Fortalecer la comunicación escrita, ya que el recurso principal para expresarse en la modalidad en línea, por lo que deberá ampliar los conocimientos relacionados con la gramática, la sintaxis y la semántica.

Dejar atrás los entornos competitivos. El trabajo colaborativo enriquece nuestro conocimiento y fortalece nuestra capacidad de aprender a aprender.

Gestión y administración del tiempo. Debemos crear una agenda que nos permita programar todas las actividades a realizar (escolares, personales, laborales), esto nos permitirá administrar los tiempos.

Destrezas comunicativas. Debemos potencializar nuestras habilidades de lectura y escritura. Evitar el uso excesivo de mayúsculas ya que en un ambiente virtual significa gritar.

El desafío más grande que enfrentamos como estudiantes en línea es convertirnos en alfabetas digitales, es decir, poder identificar cuando hay una necesidad de información; trabajar con diversas fuentes y códigos; saber manejar la sobrecarga de información y discriminar la calidad de las fuentes; organizar la información y utilizarla eficazmente; saber comunicar a otros la información encontrada.

En un principio los procesos educativos se desarrollaban “in situ”, no se requería un espacio específico, los sujetos se formaban para la vida dentro de la comunidad. 

Posteriormente, se inicia la separación de los procesos formativos, la instrucción laboral se desarrolla en espacios particulares (talleres) y está a cargo de personas específicas (maestro) que establecen comunidades que se distinguen de las demás (gremios). Se conforma un pequeño grupo “ilustrado” que concentra el saber y guarda la memoria de la colectividad, lo que le otorga poder sobre los demás.

Profesor y estudiantes pueden no estar presentes físicamente en el mismo espacio ni al mismo tiempo, para que haya comunicación es necesario crear elementos mediadores concebidos desde una perspectiva individual.

La voz y el esquema temporal son sustituidos por medios no presenciales, registrados en grabaciones sonoras y visuales para ser transmitidos luego a otro espacio en otro tiempo. Los medios no son simples ayudas didácticas sino portadores de conocimiento que hacen las veces del profesor.

Adquieren gran importancia: la palabra escrita, la radio, la televisión y otros medios audiovisuales.

La relación de los que se comunican es una forma de diálogo que por no acontecer aquí y ahora puede diferirse, el comunicador debe producir un mensaje y esperar para recibir comunicación de retorno en forma similar, al igual que ocurre con una carta.

La educación en línea modifica la distancia y el tiempo, así como la forma de construir conocimientos. Con las tecnologías informáticas y la convergencia de medios el paradigma de recepción unidireccional se remonta y se conforma una visión multimedia, interactiva, multidireccional, multisensorial que configura verdaderos ambientes de aprendizaje que rompen con la rigidez de la escuela y ayudan a que emerjan comunidades dialógicas que no transitan por niveles estancos sino por intensiones educativas que reconocen la formación como un proceso a lo largo de la vida.

La educación en línea implica la presencia virtual de la otredad capas de interpelar, cuestionar, poner en duda las certezas tradicionales. A través de los nuevos medios, herramientas y soportes tecnológicos es posible una nutrida interacción comunicativa en tiempo real o diferido. Esta nueva manera de aprender requiere de un compromiso serio con nosotros y con los otros. Implica el tránsito de una visión heterónoma donde el alumno sigue instrucciones a una visión autónoma donde se responsabiliza y es parte del proceso de construcción del conocimiento dialogando con los otros. De la visión individual de la educación abierta a distancia hemos transitado a una visión de aprendizaje en colaboración que no significa que uno piense, el otro escriba y uno más provea el café, sino que todos construyen a partir de aportaciones personales y la reflexión que se comparte. La plataforma tecnológica favorece la configuración de comunidades de aprendizaje, la administración de tareas y el seguimiento de la intervención de los participantes.


El profesor está en interacción con el alumno y existe un cómodo manejo de los tiempos Aprendizaje colaborativo con una asesoría más personalizada, que trasciende el espacio áulico. Desarrolla habilidades, actitudes y valores de una manera programada y evalúa su logro. Utiliza una variedad de técnicas didácticas y medios virtuales además del auxilio del profesor. Emplea cotidianamente tecnología para enriquecer y hacer más eficaz el proceso de aprendizaje.

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